LA PROBLEMÁTICA
I
Debo sentarme
derechamente correcto
para poder comenzar
a trazar lineas
en esta libretita
que me compré
Y esperar
sentado correctamente
a que venga una rima
y se robe
mi alma
II
La poesía
se venía transformando
en un acto de fe
algo suicida
No me consideraba
"Sano mentalmente"
Si tenía que
-por obligación y necesidad-
contarle todos mis secretos
a un papel
Más aún
cuando este papel
estaba escrito hacia abajo
como una columna
como el pilar fundamental
de mi vida
III
¿Qué viene a ser
el opio del pueblo
cuando el pueblo
no sabe de placer?
IV
La poesía está en la calle
-y en los pies de quien la anda-
V
Acá no hay lodo
ni barro
con suerte hay barrio
Y es que digo suerte
porque acá
poco creemos en el horóscopo
matutino que leímos
porque nos regalaron
el diario
Al fin y al cabo
la suerte está limitada
entre setenta y ocho
cartas del tarot
¿Dónde queda
el almacén
del gato negro?
VI
El sol
ya no ilumina este pasaje
O será
que los cabros chicos
le pegaron un pelotazo
al poste de luz
El dicho es
-La seguridad mató
la niñez-
¿Cuántos balones
fueron pinchados
y reventados
aniquilados
por los pinchos
de la reja
de la casa
de la señora
de tu vecina
que te caía mal?
VII
Mejor empiezo a escribir algo
coherente
Si llevo dos horas frente al papel
y con suerte
-esa suerte de trébol-
conseguí decirles
nada
VIII
En el cementerio
ese con tumbas de pie
ese en el que los muertos
como que bailan
se dice que pillaron
un tumba abierta
Pocos creen la historia
¿Quién
-en su sano juicio-
volvería de la muerte
a vivir
nuevamente
su muerte?
IX
Escribo un poema
tan cobarde y mentiroso
que pide perdón
Llegué tarde
mi amor
La vida escapó
y como último mensaje
se escuchó un adiós
X
Tengo certeza
al declarar con plenitud
que faltan solo dos
dos segundos
para que sea necesario
ponerse el chaleco
de fuerza
Las manos me tiemblan
los ojos se desorbitan
me tiritan las piernas
se me acelera el corazón
y pienso en mi
y pienso en ti
Pienso en la vida
y la muerte
y como el final de una
me conduce a la otra
que no es más
que la meta
de la primera
Como muerto en vida
sentado frente a un libro
que no relata mi vida
tampoco la nuestra
tampoco la tuya
Muestra una disyuntiva
que se reduce
a solo tres opciones
Piedra
Papel
O tijera
XI
El barco de papel
ya se hundió
y por cierto
-es preciso aclarar-
que con los marinos dentro
XII
La cena está servida
con el vino en la mesa
con la sangre del señor
en mesa
¿Dónde empieza
el sendero
que terminó?
Pido perdón
por no poder
perdonar
Pido perdón
por perdonar
pero no saber
decirlo, señor
Y por qué me apunta
el traidor con la pistola
a la cara del loco
entre ceja y ceja
contactando la piel
¿Acaso es mi mano?
Veo que son mis dedos
los del gatillo
Veo que es mi brazo
el que sostiene el arma
Veo que es mi alma
la que se desarma
cuando el arma dispara
y se desparrama
y repara
la demencia
que no para
XIII
Como si fuese un espejo
tengo tantas dudas
veo tantas dudas
en el reflejo
-Mejor escribo-
XIV
Te pensaba tanto
que te escribí
tantos poemas
que no supe contar
Miré el árbol
con las hojas en el suelo
secas -por cierto-
Me hice el desentendido
cuando en verdad
me dolía
cuando en verdad
me duele
¿Qué es el amor
cuando pasa a ser dolor?
¿Qué es el dolor
cuando no hay amor?
Una punzada al corazón
una punzada a la locura
un ataque
-como esos de media noche-
de madrugada
en los cuales
el único antidoto
es repetirte
y mirarte al espejo
repitiendote
no estoy loco
no estoy loco
no estoy loco
no estoy loco
no estoy loco
Acá la problemática
viene a dar rienda suelta
a esa cordura
Te pregunta
Piedra
Papel
O tijera
Pareciendo que es lo peor
te das cuenta que no lo es
porque no estás loco
pero yo
pero Juan de la Ribera
Si, se volvió loco.
XV
Cachipún
Enrique Soto Muñoz. Viernes, 11 de septiembre, 2015.
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La problemática
viernes, 11 de septiembre de 2015
Publicadas por J. de la Ribera a la/s 10:48 p.m. | Enviar esto por correo electrónico BlogThis! Compartir en X Compartir en Facebook |
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