Dejo el blog con dos borradores que nunca terminé, curiosamente de escritos que no son poemas. Dejo el blog despidiéndome de todos aquellos lectores que me acompañaron en esta travesía y tan importante etapa, me despido de esos 2700 visitantes desde que instalé el contador, a quienes les debo mil gracias. Me voy con ganas de contarles más historias y poemas. Este cartel que coloco hoy fuera de mi local no significa que yo, piense dejar de escribir, eso bajo ningún motivo. Tan solo debo hacerme cargo de pequeñeces, de reconocerme, de lograr entenderme.
Como también conozco la sed de literatura que deben poseer mis lectores, también les traigo la invitación a un blog que está naciendo, un blog de un amigo muy cercano ya mencionado anteriormente en algunos escritos; Juan de la Ribera. Mi amigo piensa comenzar con un proyecto distinto al mío y, dentro de lo que conversamos hoy, parece agradarme. El blog se llamará relatosdelaribera.wordpress.com y, de hecho, creo que ya está en linea.
Me da pena lo que hoy hago, pero creo que es necesario hasta que sea, nuevamente necesario, volver.
No me olviden.
Volveré.
Ahora necesito pedirles una confidencia: No contarle a nadie de este episodio, no comentarlo y mucho menos, divulgar el blog de mi íntimo amigo.
Hay poemas para rato, lamentablemente, el momento de publicarlos será otro.
Hoy no.
Hasta luego, queridísimos.
Por ahora, se cierra este blog.
De hecho, ya olvidé la contraseña.
Atte.
Enrique Soto Muñoz.